Dpto. Prensa

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Viernes, 06 Abril 2018 15:30

Una práctica comercial engañosa

13 de marzo de 2018 • Editorial > Inflación
Por Redacción LAVOZ
El Gobierno nacional avanzó en la eliminación del cepo al dólar, en la reducción de impuestos al agro y en otros incentivos, pero no halló la forma de contener la inflación.

La inflación es la principal preocupación de los argentinos, según revelan las distintas encuestas cualitativas de opinión.

La suba en los alimentos, el tarifazo en los servicios y el incremento en los impuestos y tasas generan malhumor social, más allá de la recuperación macroeconómica, del récord de empleados registrados y de la mejora salarial en promedio superior al índice de precios en 2017.

El Gobierno nacional avanzó en la eliminación del cepo al dólar, en la reducción de impuestos al agro y en otros incentivos, pero no halló la forma de contener la inflación.

Las empresas ligadas al consumo intentaron años atrás ofrecer el mismo producto en envases más pequeños, con menor precio, para mantener la fidelidad de los clientes a determinadas marcas.
Ese ensayo fracasó cuando aparecieron las denominadas “segundas marcas”, que –a precios más baratos– ofrecían el mismo contenido que los productos líderes.

Hoy, la estrategia comercial apunta a ofrecer el mismo paquete, con los colores y las características de la primera marca, pero con menor contenido e igual precio al anterior envase. El fenómeno se conoce como “reduflación”.

Esas acciones son visibles sobre todo en snacks, yogures, galletitas y productos deshidratados, aunque están presentes en una amplia variedad de paquetes, en frascos y en envases colocados en las góndolas.

En no pocas ocasiones, las ofertas incluyen un contenido menor, que apenas se disimula en las inscripciones del producto. Esa estrategia comercial puede confundir al consumidor, quien opta por un envase con un valor atractivo, pero que no tiene el mismo peso o la misma cantidad que el producto que semanas atrás se conseguía al mismo precio.

Si bien no se trata de una publicidad engañosa, las autoridades debieran alertar a los clientes sobre esta práctica que intenta disimular la inflación que se registra en los bienes de mayor demanda.

Las distintas áreas oficiales encargadas de vigilar las prácticas comerciales no sobresalen en la tarea de educar al consumidor y en evitar engaños.

Tampoco se observan medidas que pretendan generar más competencia sobre los distintos bienes que se ofrecen al mercado, más allá de una polémica reducción de aranceles a la importación que podría beneficiar a los grandes productores mundiales de alimentos.

Pese a que queda mucho por hacer para desarrollar una sociedad más equilibrada, la tarea del Estado debe concentrarse en facilitar la competencia y en evitar acciones cartelizadas de precios. Los cambios en los envases y la reducción en sus contenidos sólo desfiguran la lealtad de los fabricantes hacia los consumidores.

11 de marzo de 2018 • Ciudadanos > Canasta básica alimentaria
Por Redacción LAVOZ
LO MÁS IMPORTANTE
Denuncian una práctica confusa para el comprador.
No cambia el recipiente, pero trae mucho menos.
La canasta básica alimentaria que mide el Instituto de Estadística del Defensor del Pueblo de la Provincia de Córdoba registró durante el mes de febrero un incremento del 1,41 por ciento. El índice asado del Mercado Norte lo hizo a un ritmo del 2,26, y la canasta de La Voz a 2,3.

El alza de los precios es una constante, y para evitar que el comprador vea el aumento como un obstáculo para consumir cierto producto, la industria implementó diferentes estrategias que tuvieron, a lo largo de los años, mejores y peores resultados.

Ofertas, promociones y campañas de marketing ayudaron a mantener por momentos a los consumidores, aunque una de esas estrategias es ahora denunciada por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (Indecom) por bordear la línea del engaño y generar confusión: la “reduflación”, como la nombra su director, Miguel Calvete.

La palabra está adaptada de la “shrinkflation” – de la mezcla en inglés de “reducción” o contracción con “inflación”– que implica que se encoge el packaging y el contenido de un producto de manera proporcional.
Sin embargo, la medida percibida por el instituto lleva la propuesta más lejos.

“Hace cuatro años se detectó un fenómeno con el cambio de packaging y la reducción del producto, lo que generaba reducción del precio, pero por debajo de lo que bajaba la cantidad de producto. Ahora lo que se está dando es el mantenimiento del tamaño del envase y una baja en el contenido, que si bien está especificado, lo hace en letra prácticamente ilegible, al límite de lo que marca la ley”, explicó Calvete a La Voz.

La práctica es denunciada públicamente no sólo por el Indecom, sino también por otros organismos que detectan la modalidad.

“Se ve mucho, y la baja es gradual para que no sea tan claro. Tenés casos como los papeles higiénicos que modifican sus metros, o las galletas de agua que pasan de 140 gramos a 130, a 110 y hoy son de 103. Mirá incluso se mantienen ciertos números para confundir. Uno no analiza mucho la cantidad de gramos con algunas compras de último momento y no se da cuenta, hasta que empieza a notar que no le rinde tanto como antes”, añadió Vanesa Ruiz, del Centro de Almaceneros.

Comprar globos

Esta “inflación maquillada” fue detectada por el organismo principalmente en snacks, yogures, galletitas y deshidratados, aunque está presente en una amplia variedad de productos.

El ejemplo más claro y gráfico que brinda Calvete es la sensación de comprar globos cuando uno se lleva un paquete de papas fritas –o cualquier otro snack– del súper. De igual manera, aunque más pequeño, la misma impresión se da con los purés deshidratados, en cuyos paquetes el aire ocupa cada vez más, para evitar reducir el envase.

“Es una cuestión meramente de marketing que, sin dudas, puede confundir al consumidor. Cambiar el tamaño del envase puede generar un costo para el industrial, pero es mucho mayor el de cambiar el número que indica los gramos en las bolsas, la impresión; esto se hace por cuestiones fundamentalmente comerciales”, aclaró el presidente de la Unión Industrial de Córdoba, Gerardo Seidel.

Aprender a comprar

Para el Centro de Almaceneros, estas estrategias que confunden al consumidor se pueden contrarrestar cambiando el perfil del comprador, como alguien analítico y no costumbrista, un consumidor que elija y no se deje llevar por una imagen o por la inercia de adquirir siempre el mismo producto sin observarlo detenidamente.

“Hay que aprender a comprar de otra forma. Es necesario medir de acuerdo con los gramos, con los litros, con los metros. Si no en apariencia uno este adquiriendo una gran oferta y termina tratándose de un gran error. Tenemos que contemplar no solamente por los ojos, porque las empresas saben que a nosotros nos impulsa eso, conocen qué vemos, qué no, en qué nos detenemos”, expresó Ruiz.

Para que “eviten que la estafa sea aun mayor”, el Indecom elevará su informe final completo a la Secretaría de Comercio Interior y a Defensa del Consumidor para pedir una rápida actuación.

Los requerimientos apuntan a que no sólo se indique el contenido neto del producto, sino que se destaque su reducción con respecto a la anterior cantidad que tenía el mismo envase para así evitar que el consumidor adquiera un paquete confiado en que es el mismo que venía consumiendo.

“Si bien no configura precisamente un caso de publicidad engañosa, sí genera confusión, y todo lo que genera confusión es pasible de alguna sanción”, advirtió Miguel Calvete.

Internacionales
Por Kryshna Bednarczyk
Desde hace algunos años, Argentina tiene elevados precios de la leche. En 2017 el Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba indicó que era el segundo más caro del mundo, este año parece no haber cambiado. La actual cifra es 0,55 dólares estadounidenses por encima del valor medio.
Algunos alimentos que forman parte del ítem son el queso untable, yogures, entre otros lácteos. Un litro de leche fresca en las ciudades argentinas oscila entre los 18 y 30 pesos (dependiendo de la marca). Mientras tanto, la caja de larga duración alcanza los 35 pesos.

Los yougures también varían. El kilo está ubicado en 85 pesos, y en Europa puede ubicarse en los 75 pesos. Cabe destacar que algunas marcas presentes en el mercado español e italiano están presentes también en el argentino.
¿Qué ha afectado la producción de leche en Argentina?
En 2015 y 2016, se contrajo un 12,4% la producción de leche, según los datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).

Pero el panorama ha sido un poco ‘alentador’ en el país. En 2017 llegaron a los 9895 litros, pero se tuvo una caída anual del 0,5%.

En cuanto a la reciente baja producción de leche en Argentina, se dice que está relacionada con el mercado interno que tuvo una caída de 1,6%. El pico global fue de 16,6% en cuanto a la leche refrigerada.
Por su parte, en Europa la producción reflejó un aumento, el valor se situó en el 58%, mientras que en los Países Bajos alcanzó el 90%. Los datos fueron aportados por el European Milk Board.

En Europa, los tamberos le echan la culpa a los distribuidores, quienes consideran siguen teniendo poder al negociar e imponer precios.

Dentro del mercado latinoamericano, Uruguay, Brasil y Chile han logrado mantener registros positivos de producción de leche, tomando en consideración lo revelado por la Cadena Láctea Argentina.
Fuente: segundoenfoque.com

01/03/2018 | 06:14 | El dato surge de un estudio estadístico elaborado por el Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas local en febrero. Además, se indicó que la Canasta Básica Total aumentó 2,44%.
El Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba publicó un informe que indica que la Canasta Básica Alimentaria se incrementó 2,73% durante febrero de 2018.
Además, la Canasta Básica Total subió 2,44% y la inflación total acumulada en lo que va del año es de 4,26%.

“Los aumentos registrados durante en precios de combustibles, servicio de energía eléctrica, medicina pre paga, indumentaria infantil, medicamentos, canasta escolar y el marcado incremento de alimentos básicos; sumado a la escalada del precio del dólar, generaron durante el mes analizado, uno de los períodos de mayor inflación (sólo superado por el porcentaje de abril 2017- 3,17%-) de los últimos 12 meses”, indica el estudio estadístico.

Y agrega: “El primer bimestre de 2018 acumula un porcentual inflacionario de 4,26% contra el 3,44% registrado en igual periodo de 2017, lo que hace pensar en que la inflación se torna cada vez mas incontrolable para el Gobierno Nacional, a pesar de las intenciones y los estrategias planteadas”.

Respecto a la situación del comercio minorista de Córdoba, la entidad destacó que, aunque de manera leve, las ventas continúan recuperándose en comparación al año anterior y en durante febrero también respecto al mes pasado.

“En cuanto a los consumidores, el dato más destacable es que siguen profundizándose (marcadamente en los sectores más sensibles) los cambios nutricionales y el reemplazo de primeras por segundas marcas, principalmente en alimentos y productos de limpieza”, añade el informe.

“Indudablemente los 350 pesos por día, que precisa una familia tipo sólo para comer, resultan cada vez más difícil de conseguir”, concluye la entidad.
Fuente: www.cadena3.com

28 de febrero de 2018, 21:18 • Política > centro de almaceneros
Por Redacción LAVOZ
LO MÁS IMPORTANTE
El estudio señala el aumento de precios más alto desde abril de 2017.
La Canasta Básica Alimentaria subió el 2.73 por ciento.
El relevamiento mensual de precios del Centro de Almaceneros de Córdoba (CAC) señaló que la inflación durante febrero fue del 2,44 por ciento para la Canasta Básica Total (CBT) y de un 2,73 por ciento para la Canasta Básica Alimenticia (CBA).

Las cifras encendieron las luces de alerta de los almaceneros. Indicaron que se trata del porcentaje más alto desde abril del 2017, cuando registraron un alza en los precios del 3,17 por ciento. En lo que va del año, la inflación acumulada alcanzó el 4,26 por ciento contra el 3,44 por ciento de igual bimestre del 2017.

“El aumento de la CBA es uno de los más preocupantes. La suba de impactó directamente en los alimentos y en los productos de alta rotación, como el azúcar”, dijo Vanesa Ruíz, gerente general de CAC.

En total, el estudio establece que una familia necesita 18.425,96 pesos para estar por encima de la línea de pobreza, es decir 614 pesos por día. Y 10.495,48 para satisfacer sus necesidades básicas alimenticias; 349 pesos al día.

El incremento de precios también se sintió en el ritmo de la actividad, que sufrió un freno en relación al mes pasado. En enero de 2018 el rubro registró una suba de 1,15 por ciento, mientras que febrero estuvo por debajo de un dígito: 0,93 por ciento.

De acuerdo con los datos del estudio, la suba de los precios impacta directamente sobre la conducta de los consumidores. Principalmente observan el reemplazo de primeras marcas por otras más económicas en alimentos y productos de limpieza, y el cambio en la composición de la dieta.

“Realmente se ha dejado de consumir carnes y leche y la gente, sobre todo en los sectores más humildes, se vuelca al consumo de pastas secas”, señala Ruíz. El estudio señala que el consumo de lácteos fue reemplazado por productos de menor calidad, como los alimentos a base de leche yoghurt. El consumo de este tipo de los sustitutos aumentó un 15,12 por ciento en un año.

El estudio está realizado sobre la base de 50 productos tomados en 1.000 comercios.

28/02/2018 Vía Cordoba

Por Redacción de Vía Córdoba

Es la que releva el Centro de Almaceneros de Córdoba. El año pasado, a esta altura, había crecido 3,44%.
El relevamiento que realiza cada mes el Centro de Almaceneros de Córdoba sobre la Canasta Básica Alimentaria es un reflejo del consumo de los productos que la población compra en esos negocios y cómo van variando los precios hacia arriba o hacia abajo.

En ese marco, este mes que se termina esta noche de miércoles, reflejó un crecimiento en los precios de la Canasta en un 2,73%, uno de los periodos de mayor inflación (solo superado por el porcentaje de abril 2017- 3,17%-) de los últimos 12 meses.

El primer bimestre de 2018 acumula un porcentual inflacionario de 4,26 % contra el 3,44 % registrado en igual periodo de 2017, lo que hace pensar en que la inflación se torna un problema cada vez con mayor peso para el Gobierno nacional.

Respecto de las ventas en los comercios, el Centro señala que hay una leve recuperación respecto del febrero del año pasado.

En cuanto a los consumidores, el dato mas destacable es que continúa profundizándose, marcadamente en los sectores mas sensibles, los cambios nutricionales y el reemplazo de primeras por segundas marcas, principalmente en alimentos y productos de limpieza.

Como para tomar un ejemplo, en febrero, crecieron un 15% las ventas de los alimentos sobre la base de leche (no lácteos que volvieron a caer), un 16% el pan y un 20% los pastas secas.

Lunes, 12 Marzo 2018 15:57

La canasta sube por un tubo

Miércoles, 28-febrero-2018
El informe estadístico del Centro de Almaceneros de Córdoba arrojó para febrero aumentos del 2,73% para la canasta alimentaria, y 2,44% para la Canasta Básica Total. En tanto, la inflación acumulada en el primer bimestre del 2018 fue del 4,26%, siendo la inflación de febrero la más alta desde abril del año pasado, que fue de 3,17%.
Los aumentos de los precios en combustibles, servicio de energía eléctrica, medicina prepaga, indumentaria infantil, medicamentos, canasta escolar y el marcado incremento de alimentos básicos, sumado a la escalada del precio del dólar estadounidense “generaron durante el mes analizado uno de los periodos de mayor inflación en los últimos doce meses, solo superado por el porcentaje de abril 2017, que fue de 3,17%”, destaca el informe elaborado por el Departamento de Estadísiticas del Centro de Almaceneros de Córdoba.

“El primer bimestre de éste 2018 acumula un porcentual inflacionario de 4,26 % contra el 3,44 % registrado en igual periodo de 2017, lo que hace pensar en que la inflación se torna cada vez mas incontrolable para el Gobierno Nacional, a pesar de las intenciones y los estrategias planteadas”, advierte el trabajo realizado sobre mil comercios pequeños y medianos de distintos barrios de Córdoba.

Según este relevamiento, una familia tipo necesitó 10.495 pesos para acceder a la Canasta Básica de Alimentos, el umbral para superar la línea de indigencia, y 18.495 pesos para la Canasta Básica Total, el parámetro para superar el nivel de pobreza, también para una familia de dos adultos y dos hijos de entre 5 y 8 años.

Respecto a la situación del comercio minorista de Córdoba, el Centro de Almaceneros registró una leve recuperación de las ventas en comparación con el año y y el mes anterior.

En tanto, en cuanto a los consumidores, el dato mas destacable es que continúa profundizándose -marcadamente en los sectores mas sensibles -los cambios nutricionales y el reemplazo de primeras por segundas marcas-, principalmente en alimentos y productos de limpieza, además de la disminución de carne bovina, pescado y frutas y verduras, reemplazadas por pollo e hidratos.
Fuente: alreves.net.ar

La Mesa de Café
02/03/2018 | 10:13 | El doctor Carlos Sabagh dijo a Cadena 3 que es una enfermedad transversal a todas las clases. Advirtió que al igual que la diabetes produce más muertes que el Sida y el cáncer de mama juntos.
Durante su discurso en el inicio de sesiones legislativas, el presidente Macri señaló que Argentina es "el país con mayor obesidad infantil en América Latina”.

Al respecto el doctor Carlos Sabagh (MP: 15.230) dijo a Cadena 3 que se trata de una enfermedad transversal a todas las clases sociales.

Un informe de la FIC Argentina en colaboración con Unicef sostuvo que los adolescentes con bajo nivel socioeconómico presentan un 31% más de probabilidades de tener sobrepeso y el 9,9% de los menores de cinco años padece la enfermedad. En tanto que el presidente dijo que el 40% de los chicos en el país están malnutridos.

En este sentido, el especialista indicó que “la diferencia entre el obeso pobre y el rico tiene que ver con su crecimiento y desarrollo”.

“El obeso pobre es petiso y el rico alto porque el pobre no tiene acceso a comer proteínas que son los ladrillos para crecer”, explicó.
Además recordó que ante una crisis, “sube el consumo de lo que es polenta, arroz, panes que son accesibles, pero no son nutritivos; y se deja de lado las carnes de todo tipo y los lácteos”.

Y apuntó también contra las gaseosas y el “lobbie de la industria alimentaria". “Ellos dirigen para dónde vamos a consumir determinado tipo de alimentos”, manifestó.

“México con la mayor cantidad de gaseosas en el mundo aplicaron un aumento a las bebidas azucaradas. Acá lo quisimos poner y le hicieron retroceder al presidente. Si seguimos siendo tibios en esto no vamos a lograr nunca el objetivo”, cuestionó.

“Acá influyen las economías regionales. El norte con el azúcar es una industria que hay que reconvertirla, hay que hacer una política de estado a partir del problema que es muy grave. La obesidad es una enfermedad transversal, lo mismo que la diabetes, y matan más que el cáncer de mama y el Sida juntos”, advirtió.

Por último señaló que el problema no es sólo con las gaseosas, sino también con los alimentos ultraprocesados que ocupan el 80% de las góndolas en los supermercados.

LA NACION | Campo | Campo
Gabriela Origlia
27 de febrero de 2018 • 07:43
BARCELONA.- El precio de la leche argentina sigue alto en comparación con otros países productores, como España e Italia. Y una situación similar se da con otros lácteos, como yogures y quesos untables. En las principales ciudades argentinas, el sachet de un litro oscila entre los 18 pesos y casi los 30 pesos en función de la marca; mientras que la caja de larga vida llega a los 35 pesos.

Mientras que en ciudades como Barcelona o Madrid el litro de leche fresca se paga entre 80 y 90 centavos de euro (unos 22 a 24 pesos), el de la larga vida cuenta entre un euro y 1,30 dependiendo de la marca (entre 25 pesos y 26,50 pesos), en Roma pasa a unos 25 pesos en el primer caso y entre 28 pesos y 30 pesos el litro de leche de caja.

En el caso de los yogures, mientras que en la Argentina el precio por kilo llega a los 85 pesos (al considerarse el valor por kilo de yogures en pote), la media europea es de unos tres euros (75 pesos). Incluso, las mismas marcas que se venden en la Argentina registran precios más bajos en los supermercados españoles e italianos.
En 2017, la producción lechera en la Argentina alcanzó los 9895 litros, lo que marcó una nueva caída interanual; esta vez del 0,5%. En 2016 respecto a 2015 se había contraído un 12,5%. En la región, Chile, Uruguay y Brasil lograron marcar registros positivos de producción según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).

La baja de la producción argentina coincidió con una caída de las ventas en el mercado interno del 1,6% global con un pico de 16,6% en el caso de leche refrigeradas. En la Unión Europea, en cambio, aumentó la producción. El 58% de la leche europea se transforma en cooperativas, nivel que llega al 90% en los Países Bajos, según registros del European Milk Board.

En España, donde desde hace dos años se registra un cierre significativo de tambos (hoy hay unos 15.000 frente a 17.000 en 2015), el año pasado se alcanzaron casi 7000 millones de litros de leche, que no alcanzan para cubrir la demanda interna que es de 9000 millones de litros. La mitad del mercado está en manos de lácteas francesas (Lactalis y Danone), mientras que la primera española que aparece en el ranking es Industrias Lácteas de Asturias.

Los tamberos españoles se quejan de que -pese a una ley sancionada hace cinco años para equilibrar las relaciones comerciales entre los diferentes operadores de la cadena de valor-, los distribuidores continúan manteniendo un destacado poder negociador, lo que les permite imponer precios.

El año pasado, un informe del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba destacó que el precio al consumidor de la leche de Argentina era el segundo más caro entre 36 países; la situación no varió mucho. En 2017, el valor en la Argentina "rompió la 'media' internacional para situarse US$0,55 por encima" del valor medio.

 

19 de febrero de 2018 • Ciudadanos > paro bancario
Por Redacción LAVOZ
Los locales de ventas minoristas se verán más afectados por la medida de hoy y mañana. Los almacenes aumentan el fiado. Además, impactará el paro de camioneros previsto para el miércoles, asegura Fedecom.

El nuevo paro bancario previsto para hoy y mañana volverá a impactar en las ventas en forma negativa, especialmente en los comercios minoristas. Vanesa Ruiz, vocera del Centro de Almaceneros de Córdoba, vaticinó un aumento de fiados, especialmente en locales de barrios periféricos de la ciudad de Córdoba y localidades aledañas.

“En enero, el 25 por ciento de las ventas en almacenes de nuestra provincia se realizaron mediante el sistema de fiado. Estimamos que, con la falta de efectivo, ese porcentaje aumentará”, dijo Ruiz.

Esta modalidad se fortalece en zonas vulnerables, según datos de la organización. “Hay barrios donde la mayoría de los habitantes tienen trabajos informales, no cuentan con tarjeta de débito y deben llevar el alimento a sus hogares. El fiado nunca desapareció en Córdoba”, aseguró la vocera.

Además del paro bancario, el miércoles de esta semana también está prevista una medida de fuerza del gremio de los camioneros, que lidera Hugo Moyano. Ruiz indicó que esta protesta no afectará la provisión de productos en los almacenes, salvo en algunos alimentos frescos como pueden ser los lácteos: “Si la medida se extiende durante dos o tres días, ahí sí tendremos problemas”.
Quienes también vaticinan un febrero desfavorable son los integrantes nucleados en la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom). “Cualquier medida que afecte la libertad de movilizarse, de extraer dinero en los cajeros o de transportar mercadería afecta negativamente en las ventas”, indicó Ezequiel Cerezo, vicepresidente de la entidad.

“Sin dudas, el paro bancario afectará las distintas operaciones comerciales. No sólo la extracción de efectivo en los cajeros, sino también la acreditación de algunos pagos de la Anses (Administración Nacional de la Seguridad Social)”, explicó Cerezo.

Los comerciantes señalan que la extracción de efectivo en cajeros ya se torna dificultosa durante un fin de semana habitual. El inconveniente se acrecienta durante un fin de semana largo y con los paros bancarios.

Cabe destacar que esta es la segunda medida de fuerza del gremio que lidera Sergio Palazzo. La primera coincidió con el feriado de Carnaval y complicó las ventas de algunos rubros, a excepción del turismo que anduvo muy bien.

“Los comercios minoristas sentirán el mayor impacto de la medida de fuerza. No todos cuentan con terminales para cobrar con débito y además hay una menor circulación de dinero en la calle”, indicó Cerezo. El movimiento comercial también experimentará una baja en las ventas espontáneas, algunos locales de ropa y calzado. Se estima que impactará menos en alimentación.

Si bien el rubro turístico viene funcionando muy bien durante esta temporada, los visitantes se quedan menos tiempo y gastan poco, según un informe difundido el mes pasado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came). La tendencia, que se viene dando desde algunos años, es nacional y se replica también en Córdoba.

Escuela en la mira

A la hora de repuntar un febrero flojo en ventas, los comerciantes apuntaban al Día de los Enamorados. Según datos de Fedecom, los comercios registraron un aumento en las ventas el 14 de febrero, si se compara ese día con una jornada habitual. Sin embargo, los locales no registraron una explosión en el consumo, necesaria para repuntar un mes flojo en ventas.

El tema es que, este año, la fecha le siguió al feriado de Carnaval, y muchas parejas optaron por festejar con una estadía en las Sierras.
Las fichas están puestas ahora en el inicio del ciclo escolar. Los padres estiman comprar los útiles entre fines de febrero y comienzos de marzo. “Las familias hacen un gran esfuerzo para cubrir los gastos de la canasta escolar. Terminan realizando las compras porque son necesarias para que sus hijos puedan estudiar en la escuela”, reconoció Cerezo.

Este ahorro extra preocupa a los almaceneros, porque se traslada en un retroceso en las ventas del rubro. Para colmo, el contexto económico no ayuda. Y la falta de efectivo en los cajeros torna aún más complicada la situación. Según información del Centro, la merma del efectivo circulante en el primer paro bancario fue del 20 por ciento.

Fiar: una modalidad que no desaparece

En enero, representó el 25% de las ventas en almacenes.

Aunque el tema remita a la imagen de la vieja libreta del almacenero, las ventas al fiado nunca desaparecieron en Córdoba. Según datos del Centro de Almaceneros de nuestra provincia, el 25 por ciento de las transacciones comerciales registradas en el rubro durante enero se realizaron bajo esa modalidad. El porcentaje llegó al 32 por ciento en junio, según los relevamientos mensuales de la entidad. Y se estima que, con la falta de efectivo en los cajeros, el porcentaje aumentará durante estos dos días de paro bancario. Los que más recurren al fiado son los empleados informales.