Lunes, 08 Abril 2019 13:48

Cae el consumo de carne, lácteos y verduras y crece el de fideos y papa

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RÍO CUARTO

Por: Redacción PUNTAL | Fecha: 04/04/19 00:35 | Efectos de la crisis. Una alimentación desbalanceada

La crisis no es sólo un concepto, o los vaivenes del dólar que sube o baja. Su persistencia ya se siente en el cuerpo, en la mesa, en la calidad de vida de todos los días. Según un informe estadístico realizado por el Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba, que relevó 1.000 supermercados y almacenes de la capital provincial y el interior, hay un deterioro en la calidad proteica y nutritiva de la dieta de las familias.
El estudio revela que en Córdoba cayó -en algunos casos drásticamente- el consumo de carnes, lácteos, verduras y frutas y se elevó el de harinas y papas. Es un cambio que implica la migración hacia alimentos más baratos pero que, consumidos en exceso, derivan en una dieta desbalanceada y menos saludable. 
La carne vacuna, elemento indispensable en la dieta nacional, acusó el impacto de los aumentos que llevaron el kilo a 300 pesos. Según el relevamiento del Centro de Almaceneros, el consumo en la provincia cayó el 22,35 por ciento. Esa baja motivó un traslado mínimo hacia la carne de cerdo, que en marzo de este año se vendió un 5,12 por ciento más que en 2018.
La venta de pollo también cayó desde que el precio tuvo una escalada del 60 por ciento -de ese total, la mitad se concentró en marzo- aunque el 3,43 por ciento. 
El pescado también se comportó a la baja, con un 27,24 por ciento de menores ventas y hasta el 41,68 por ciento en pescados en conserva. 
Lo que sí creció fue la venta de menudencias vacunas un 8,20 por ciento y las de pollo un 35,30 por ciento.
En cuanto a los lácteos, la caída también es pronunciada. La leche fluida entera o descremada, que no sólo tuvo fuertes aumentos de precios sino que además registra faltantes, evidenció una baja del 25,30 por ciento en el consumo interanual. La leche en polvo bajó el 15,10 por ciento, los quesos blandos y cremosos se retrajeron un 23,40 por ciento.
Los yogures firmes y bebibles se consumieron un 24,85 por ciento menos y los postres y flanes registraron una caída del 17,90 por ciento.
Como contrapartida, aumentó el consumo de lácteos a base de leche y yogur un 19,40 por ciento.
En el comportamiento de la venta de carnes y lácteos se comprueba que la gente está optando por alimentos de mucha menor calidad, como las menudencias y los productos a base de leche y no leche propiamente dicha.
Las frutas y verduras, que también aportan para una dieta balanceada, tuvieron una baja del 23,15 por ciento en el consumo, mientras que las papas, un producto más barato y que aporta básicamente carbohidratos, registraron un incremento del 29 por ciento en la venta.
Paralelamente, también  subió la venta de pan francés y mignon (15,42 por ciento), aunque cayeron los productos de panificación más elaborados.


Pastas secas


Como es un alimento barato, fuente de hidratos de carbono, los fideos registraron una fuerte suba en las ventas. En marzo de este año se consumieron un 27,7 por ciento más que en 2018. Lo mismo pasó con la harina (23,66 por ciento más) aunque las pastas frescas, más caras, cayeron casi un 25 por ciento.
La yerba y las infusiones crecieron hasta el 38,45 por ciento.

Fuente: www.puntal.com.ar