Lunes, 22 Abril 2019 15:08

Por la caída del consumo, cerraron 60 almacenes de barrio en un mes

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Córdoba 22/04/2019

Por Facundo Piai

Especial para La Nueva Mañana
A mediados de la semana pasada, el presidente Mauricio Macri dio a conocer los datos oficiales de la inflación del mes de marzo. Las subas de precios acumuladas en los últimos doce meses dan como resultado un 55% de aumento. Es decir, la cifra anual más elevada desde la serie que va desde enero 1991 hasta el mismo mes del año 1992, cuando la Argentina comienza a aplicar la convertibilidad para doblegar la hiperinflación que dejó la gestión de Alfonsín.
Los aumentos anunciados por el Presidente ponen en jaque los dogmas ideológicos que abraza el equipo económico de Cambiemos. Quienes advertían que las causas de la inflación de la anterior gestión de gobierno se debían a un aumento de la base monetaria, “le dan a la maquinitia”, sostenían en alusión a la emisión de pesos que salían desde el Banco Central. En contraposición, como los miembros de Cambiemos asumen que el aumento del índice de precios al consumidor responde únicamente a un fenómeno monetario, redujeron el gasto público, restringieron la emisión monetaria y moderaron el alza de salarios, para enfrentar el problema del alza de los precios.
La realidad es la que se equivoca, no las medidas del GobiernoEn ese sentido, una de las pocas metas que el Gobierno cumple, cuando no la única, es la de “secar la plaza de pesos”. El informe de la meta de base monetaria del Banco Central da cuenta que, como viene ocurriendo, en marzo también sobrecumplieron ese objetivo, inclusive, en un contexto en el cual debieron emitir pesos para compra de dólares en procura de que la cotización de la divisa no perforara el piso de la banda cambiaria. En efecto, de acuerdo a la hoja de ruta trazada por el equipo económico, los casi cinco puntos de inflación del mes de marzo no tienen razón de ser. Lejos de cuestionar el enfoque con el cual analizan este fenómeno, el Central endurecerá su meta monetaria y propone crecimiento cero de la liquidez hasta fin de año, como si quien estuviese equivocada sea la realidad y no sus explicaciones unicausales, siempre fallidas.
El rubro “Alimentos y Bebidas” aumentó 64% en un año

Los aumentos de precios acumulan 11,8% durante el primer trimestre del año, con respecto a diciembre del 2018. Recordemos que el año pasado (que concluyó con más de cuarenta puntos de inflación) las alzas acumulaban 6,7%, en el mismo período. El nuevo informe de Indec publica que la inflación de marzo se compone por fuertes subas en el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas (6%) y por subas de 17,9% en educación, principalmente. Si analizamos la variación del índice de precios al consumidor respecto a marzo del año pasado, vemos que alimentos y bebidas aumentó 64%, el transporte tuvo alzas de casi setenta puntos, mientras que el agua, la energía y los combustibles subieron un 55,8% en un año.

Fuerte caída del consumo, y cierre masivo de almacenes en la Capital cordobesa.

En efecto, estos aumentos generalizados y la repercusión que tienen en el costo de vida, sumado a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, impactaron en el consumo. La consultora Scentia afirma que el primer trimestre del año cerró con una retracción de la cantidad de bienes comercializados del 8,7%. Así, luego de cuatro años consecutivos con números negativos, las cadenas de supermercados comienzan un nuevo año con balances en rojo por la caída del consumo. La consultora privada advierte que muchos de los diferentes componentes que hacen a la canasta básica evidencian variaciones negativas, la mayoría de ellos sufren contracciones de dos dígitos. Es el caso de las bebidas sin alcohol, cuya merma fue de 14 puntos porcentuales en marzo. En cuanto a los valores de los tickets promedio, siguen creciendo por debajo de la inflación, tanto en autoservicios como en cadenas.
Desde el Centro de Almaceneros de Córdoba advierten que el volumen de ventas (del rubro alimentos) sufrió en marzo una retracción de 3% en comparación a febrero. Del mismo modo, la comparación interanual arroja una merma en las ventas de 9,7%. El barrido estadístico que la institución hace, relevando mil unidades comerciales de distinta tipología y formato, en más de 180 barrios, concluye que son 61 los comercios que tuvieron que cerrar sus puertas en Córdoba Capital, durante marzo.
Por otro lado, llegan a 27 las unidades comerciales que vieron la luz en el mes señalado; muchas son pequeños comercios de barrio abiertos por trabajadores que perdieron su fuente de trabajo original, con un capital inicial producto de la indemnización, o comercios precarios instalados en casas de familia para hacer frente a la crisis, aclaran desde el Centro.
Un 25% menos de consumo de leche

En consonancia con los datos publicados más arriba, el informe estadístico del Centro de Almaceneros publica que el consumo interanual de de leche fluida se contrajo en Córdoba en un 25%, el consumo de yogures se desplomó en un 24 por ciento y el queso también se redujo en más de veinte puntos porcentuales.
De acuerdo a las mediciones de este organismo, basada principalmente en los despachos de almacenes y autoservicios, el consumo interanual de frutas y verduras de hoja se redujo un 23%, mientras que aumentó un 29% el consumo de papa. En el rubro carnes, la institución relevó una retracción de 22% en cortes vacunos y de -3,4 por ciento en el pollo.
Indudablemente, esta merma en el consumo guarda estrecha relación con los aumentos anuales acumulados del precio de los alimentos señalados. Puesto que en doce meses la harina de trigo aumentó 160%, repercutiendo en el valor de los productos de panadería. No obstante, al tener una demanda del tipo inelástica, la contracción del consumo de este bien no se movió con la misma violencia que su precio.
Dentro de los alimentos que más subieron, se destacan los fideos secos, que aumentaron un 95%; la yerba aumentó 86% en un año; el pollo incrementó 90%; 70% fue la suba de la leche y los quesos; las frutas subieron más de 50 puntos porcentuales, mientras que la banana, en su mayoría importada del Ecuador y Bolivia, aumentó un 60%.
Dentro del rubro de mantenimiento del hogar, el detergente líquido tuvo un alza de 100% en un año, siendo así el artículo que más aumentó, mientras que el jabón en polvo para ropa subió 86%, igual que la lavandina. Los pañales descartables. En tanto, subieron un 91% en marzo en relación con mismo mes de 2018.
Palpacelli: “El 55% de la composición de un precio está determinado por impuestos”Para revertir los aumentos de precios y el deterioro del consumo, desde el Gobierno proponen relanzar el programa de control de precios elaborado por la gestión anterior, incorporando a Precios Cuidados alrededor de 60 productos de la canasta básica y congelar las tarifas de servicios públicos hasta las elecciones. Al tiempo que pondrán en marcha una “etapa superadora” de la ley de defensa de la competencia para que el Estado cuente con mayores herramientas para actuar en casos de deslealtad comercial.
Al ser consultado por este semanario, el vicepresidente de la Cámara de Supermercados de Córdoba, Victor Palpacelli, aclaró que los distintos niveles de la cadena de comercialización sufren el fenómeno inflacionario, no son la causa de los aumentos de precios. El titular de la cadena Almacor aclaró que los supermercadistas “aplican una marginalidad a la lista de precio que llega”, y que, en los últimos años, el sector sufre pérdida de rentabilidad y mayores precios en las listas de los proveedores que deben actualizar en góndola.
Al preguntarle por cómo se componen los precios en mostrador, Palpacelli explicó que el 55% de la composición de un precio está determinado por impuestos, “la presión impositiva y la falta de coordinación entre los impuestos aplicados por Nación, Provincia y municipio, distorsiona todo”. Al tiempo que, en la cadena de comercialización, también incide en un porcentaje elevado los costos logísticos de traslado, refrigeración y almacenamiento de los bienes. Es decir que el costo de la energía, servicios y combustibles interviene en todos los segmentos de la cadena desde la producción hasta la comercialización final.
Los anuncios del Presidente para contrarrestar la mala performance de la economía y los aumentos de precios poco inciden en estos aspectos. La visión reduccionista sobre el fenómeno inflacionario y la aplicación de medidas cuyos efectos ya han resultado ineficientes, pareciera anticipar que el fracaso de Cambiemos en bajar los precios continuará. Del mismo modo, el fracaso del monetarismo y sus recetas de ajuste dan más crédito a las explicaciones de la inflación como fenómeno estructural de los países subdesarrollados con problemas en el sector externo, estrangulamiento de la balanza de pagos, fuga de capitales, extranjerización de la economía, entre otros problemas.
Fuente: lmdiario.com.ar