Miércoles, 17 Julio 2019 15:48

El consumo no repunta y la recesión no afloja en la provincia de Córdoba

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Política / Economía 12/07/2019

Por Facundo Piai

La caída de la demanda afectó a los principales comestibles de la canasta alimentaria en la provincia durante el primer semestre de 2019.

Especial para La Nueva Mañana
La quietud del valor del dólar contribuye a la desaceleración de los aumentos de precios. Si las últimas devaluaciones bruscas del peso frente a la divisa norteamericana explicaron parte de los aumentos de 47,6% durante el año pasado, es de esperar que la pax cambiaria actual favorezca a que la inflación aminore su ritmo, en consecuencia, que los aumentos de junio sean menores a los registrados en mayo, en un contexto signado por la caída de la demanda y la recesión de la economía. Algunos analistas anticipan que los aumentos del sexto mes sean los más bajos en lo que va del año. Por lo pronto, con un incremento de 2,9 puntos porcentuales, enero fue el mes que presentó menores subas que el resto de los meses registrados.
Sin embargo, el consumo no logra recomponerse. Un estudio privado informa que en mayo el consumo se desplomó 3,6 puntos porcentuales, lo cual evidencia una disminución en la caída del consumo en supermercados producto de un incremento de ventas de artículos de almacén (enlatados, harina, arroz y pastas secas, principalmente). Estas grandes superficies (que aún registran números en rojo) logran recomponer parte de las ventas de la mano de campañas promocionales, la exposición de marcas propias en sus góndolas, más la implementación de programas oficiales hechos a su medida que buscan estimular el consumo, como Precios Cuidados y Precios Esenciales. Así, los súper, en su mayoría de capitales extranjeros, pueden enfrentar mejor la crisis que los pequeños almacenes y autoservicios.


Las ventas siguen en caída en Córdoba

La Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), en su medición mensual de actividad de comercios minoristas de la ciudad, advierte que en junio hubo una caída interanual de ventas de de casi once por ciento. Más de la mitad de las unidades comerciales encuestadas acusaron caída de ventas en comparación con junio del año 2018. Cabe aclarar que, según la misma consultora, en el mes de referencia (junio del año pasado) la actividad también había presentado números negativos, en aquella oportunidad la merma fue de -6,8%. El año pasado se caracterizó por un incremento importante del dólar que se reflejó en los precios internos y repercutió en el consumo y la producción.
Según los informes económicos del Centro de Almaceneros sobre el sector, en el primer semestre del año cerraron 326 unidades comerciales y abrieron 134.
Los relevamientos de la CCC muestran una ligera mejoría (de 0,2%) en el volumen de ventas al comparar la performance de junio de este año con la del mes pasado, aunque la facturación registrada aún permanece por debajo de la inflación. De este modo, continúa la tendencia negativa en los niveles de actividad que ya suma 17 meses consecutivos con números en rojo. También, la consultora García Daponte evidencia un aumento de transacciones mediante modalidades de pago electrónicas, puesto que solo el 37% de las ventas totales registradas se realizaron en efectivo. Mientras que las compras efectivizadas a través de crédito y débito representaron el 62%.


La canasta básica aumentó más que la inflación en el primer semestre

Por otro lado, el Centro Almaceneros de Córdoba expone que, durante el primer semestre, la canasta básica alimentaria aumentó más que la inflación de la provincia de Córdoba. Esta medición se compone del estudio de 50 artículos que forman dicha canasta, relevados en 1000 unidades comerciales de distinta superficie, abarcando más de 180 barrios, entre la capital y el Gran Córdoba. La muestra también está conformada por más de 150 almacenes y autoservicios del interior de la provincia. Según esta institución, el total de los alimentos relevados promedia subas que superan los 22 puntos porcentuales durante el período que va de enero a junio del corriente año.
De acuerdo a los registros de la entidad, muchos de los artículos más masivos de la canasta alimentaria presentaron aumentos por arriba de la inflación promedio. Por caso, la yerba mate incrementó su precio más del 42% en lo que va del año, más que duplicó el incremento de la canasta alimentaria, la carne de pollo también registró subas semejantes, al igual que la leche fluida. Asimismo, la carne vacuna mostró aumentos por encima de la media, al igual que los huevos, las infusiones y el queso.
Cayó la demanda de carne vacuna y leche

De acuerdo a las variaciones del consumo, medido interanualmente, el Centro de Almaceneros publica que hay alimentos esenciales que registran números negativos en los seis meses contemplados, es el caso de la carne vacuna, cuyo consumo cayó en promedio 21,3% durante el primer semestre del corriente año. Mientras que el consumo de carne de pollo mostró un comienzo de año positivo, pero luego se desplomó. Por los valores publicados, podemos inferir que esta disminución del consumo de proteína animal fue sustituida, en parte, por carne de cerdo que mostró un leve crecimiento en la serie analizada, pero, sobre todo, por el incremento exponencial de las menudencias de pollo y vaca.
Otro de los alimentos que mostró una caída en su demanda fue la leche fluida, que también sumó bajas consecutivas durante todo el semestre, siendo el promedio de la caída de 19%. A la par, se observa una suba ininterrumpida de alimentos a base de leche (símil leche, carente de proteínas) e infusiones, pese a que el precio de este artículo fue uno de los que más subió durante el semestre. De lo anterior se concluye que las unidades comerciales encuestadas dan cuenta de que en Córdoba se consume menos leche y más té y mate cocido que el año pasado. También observamos un aumento importante de la yerba mate, cuyo consumo subió en promedio poco más de 21 puntos porcentuales, durante el primer semestre, pese a que fue uno de los alimentos de la canasta que registró mayor encarecimiento en el mismo período señalado. Esto significa que la yerba es lo que los manuales de economía definen como un producto típicamente inelástico, es decir que el consumo del bien es poco sensible respecto a cambios en el precio del producto.
 Fuente: lmdiario.com.ar