Sábado, 03 Octubre 2020 10:24

Córdoba capital: desde la restricción horaria, hay movimiento nocturno dispar en los barrios

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CIUDADONOS CORONAVIRUS EN CÓRDOBA
Sábado 03 de octubre de 2020 - 00:01 | Actualizado: 03/10/2020 - 01:36

VERÓNICA SUPPO

Después de que desde el lunes pasado Córdoba capital se acogió a las restricciones horarias en la actividad comercial no esencial, desde las 20 y hasta las 6, los movimientos en los barrios por la noche ya no son los mismos. En zonas con corredores de bares y restaurantes, la circulación de personas es casi nula, pero en las calles internas los vecinos se dividen entre los que no salen por temor y entre los que se siguen juntando.
La Voz realizó un relevamiento y constató que la gran mayoría de los comercios acató el cierre y que no se registraron casi casos de bares que fueran intimados por continuar con la apertura. De hecho, hay comercios que pueden estar abiertos, como las despensas y carnicerías, pero que decidieron cerrar a las 20: algunos por desinformación y otros por temor a los contagios y a los robos de noche, cuando ya no quedan tantos vecinos circulando.
En polos gastronómicos, como en la calle Luis de Tejeda, en el Cerro de las Rosas, o en un tramo de Lamarca, en barrio Urca, al noroeste de esta ciudad, después de las 20 no quedan más que unas pocas despensas y farmacias abiertas. Estas arterias tienen baja circulación de autos, aunque esto no es algo que esté prohibido. “Desde que comenzaron las nuevas medidas, hay menos movimiento nocturno y podría decir que hasta durante el día también hay menos tránsito en general. Hay menos autos estacionados”, aseguró a La Voz Omar Carbonari, del centro vecinal Cerro de las Rosas.Compras por "delivery"
En Juniors y General Paz, dos de los barrios más próximos al Centro, sucede algo similar: las calles con bares y restaurantes quedan casi desiertas después de las 20. Ignacio Amelotti, presidente de la organización barrial de General Paz, contó cómo se viven las restricciones. En este sector, los vecinos hacen preferentemente sus pedidos de comidas a la noche a través de cadetes.
“La verdad es que se nota que se está cumpliendo con estas medidas, quedan abiertos los quioscos y la gastronomía está trabajando después de las 20 con delivery y se ve que es a rajatabla”, comentó Amelotti.En Poeta Lugones, en el noroeste de la ciudad, los comercios no esenciales cierran a las 20 y desde el lunes pasado ya se observó menos circulación. “Por el relato de la gente y de la Policía Barrial, sabemos que sí se está respetando”, contó Lorena Jaime, presidenta del centro vecinal Poeta Lugones y Ampliación Poeta.
En Villa Azalais Oeste, en el este de esta ciudad, los vecinos están temerosos por la cantidad de contagios, por lo que la actividad por la noche disminuyó. César Carballo, de la organización barrial, dijo: “Pasadas las 20 ya no queda nadie en la calle, son contadas las personas porque tienen miedo, creo que un 90 por ciento hace caso a la restricción y no sale. Espero que sea efectiva porque nos está castigando y muy feo el coronavirus”.
Reuniones por la noche
Pero esta realidad no se aplica en todos los barrios, sobre todo en los que no tienen grandes polos gastronómicos. Si bien quedan sólo abiertos algunos quioscos o despensas, los vecinos relataron que las personas se siguen moviendo y organizando juntadas.  
En Santa Isabel II, en el sur de esta ciudad, queda algún que otro almacén abierto por la noche, pero siguen las reuniones.
“No cambió en nada porque la gente se junta en las casas, por eso no queremos salir para nada”, relató Carlos, herrero, que optó por hacer las compras sólo de día.En Villa El Libertador, el barrio próximo a Santa Isabel II, los vecinos coincidieron en que hay juntadas en las plazas y o en las canchas de fútbol.
“Se ve más gente desde la tarde, se juntan en la plaza”, aseguró Aldo Ortega, presidente del centro vecinal.
A cuadras del Centro, en Villa Páez, la situación es parecida porque el cierre de comercios no esenciales es acatado, aunque hay malestar entre los vecinos por las reuniones y por la actividad que se genera por la noche. Susana Luna, del centro vecinal, lleva un trabajo codo a codo con el dispensario del barrio, registra los casos positivos de coronavirus y hace campaña para que la gente se cuide, pero está preocupada. 
“La pandemia en Villa Páez se vive totalmente distinta, no existe mucho el aislamiento. Los negocios siguen abiertos a esa hora de la noche y la gente circula con total normalidad. Incluso, se sigue juntando, hace vida normal y eso que todos los días se hacen hisopados y tenemos nuevos positivos, y vamos llevando un registro de esto”, contó la mujer.Cierran por los robos
En Marqués de Sobremonte, uno de los barrios que tuvo un cerco sanitario por la cantidad de casos positivos, quedan pocos comercios abiertos después de las 20. Si bien pueden atender, cierran porque tienen miedo a los robos. 
Víctor Stuto es dueño de la verdulería Pety de este barrio y con su mujer acordó cortar su trabajo a las 20.
“Yo cierro. A partir del martes pasado no se vio gente después de esa hora. Y los comercios empezaron a cerrar por miedo a las multas y a los delincuentes que andan libremente. Hay muchos casos de Covid-19, pero ya no hacen cordones”, contó el hombre.“Es una situación difícil porque los precios aumentaron mucho y hay confusión con el horario. Hay más casos positivos. Esto es crítico. Es un combo de todo un poco”, resumió.
Almacenes, abiertos
Justamente, desde el Centro de Almaceneros de Córdoba debieron informar que este rubro podía seguir trabajando después de que el municipio anunció que estas medidas lo alcanzaban y que, después, aclaró que no debía acatar ya que estaba contenido en las actividades comerciales esenciales, a las que los vecinos concurren por la proximidad.
Germán Romero, director del Centro de Almaceneros de Córdoba, dijo que recibieron las consultas de los dueños de despensas acerca de si podían o no trabajar. 
“Es una actividad que desde el inicio de la pandemia, y por un decreto nacional, está permitida porque son comercios de proximidad. La mayoría trabaja hasta las 21.30 o 22. Entre las 20 y las 21.30, tienen la mayor demanda de los clientes, que son los que hacen las compras cuando regresan de trabajar”, explicó Romero.

El director de Espectáculos Públicos, Julio Suárez, quien lleva adelante el operativo de control de las restricciones, contó que, desde el jueves pasado y hasta el domingo, se intensificaron los controles en los corredores gastronómicos, pero que todos los días se hacen inspecciones tanto en zonas de bares como en puntos clave de la periferia.

Fuente: www.lavoz.com.ar