Sábado, 09 Enero 2021 15:02

De carne somos (cada vez menos)

Valora este artículo
(0 votos)

Sábado 09 de enero de 2021- 19:31


El Gobierno nacional y las entidades agropecuarias se han enfrascado en una nueva disputa por las exportaciones de granos, que en alguna medida hace recordar a la feroz pelea por la resolución 125, de 2008. 
En este caso, la contienda está vinculada con los cupos de exportaciones del maíz, uno de los principales insumos de las cadenas cárnicas para el alimento de los animales. 
La administración de Alberto Fernández pretende reservar cupos especiales para el mercado interno, con el objetivo de que los precios internos del maíz bajen, y que la carne no siga subiendo de precio. 
Por su lado, los productores agropecuarios plantean que la medida afectará no sólo su rentabilidad, sino también la capacidad exportadora del país, amén de impactar sobre la rotación de los cultivos en las próximas campañas.
La sangre aún no ha llegado al río, y a pesar del paro anunciado por la Mesa de Enlace para la semana próxima, los canales de diálogo siguen abiertos y podría haber algún acuerdo en las próximas horas.
No obstante, un punto realmente preocupante es que el fuerte incremento en el precio de la carne, especialmente la vacuna, está teniendo un impacto directo sobre la dieta de las familias argentinas. 
Según el relevamiento que mes a mes realiza La Voz, a lo largo de 2020 el rubro carnes en los supermercados cordobeses acusó un alza muy significativa, superior al 50 por ciento, casi 20 puntos por arriba de la suba promedio de la canasta básica de alimentos.
El precio del asado o la pulpa de primera calidad ya está por arriba de los 700 pesos, un kilo de milanesas no baja de los 500 pesos, y hasta la carne molida se fue a las nubes: se vende en las carnicerías entre 350 y 400 pesos el kilo.
Y como suele suceder cada vez que aumenta, el consumo de carne baja. En su último informe mensual, el Centro de Almaceneros de Córdoba (CAC) reveló que a lo largo de 2020 las compras de carne bovina se retrajeron un 31,2 por ciento. En cambio, la demanda de infusiones y de papas aumentó un 37,6 y un 25,8 por ciento, respectivamente.
En la misma línea, la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes de la República Argentina (Ciccra) informó que el consumo de carne vacuna cerró 2020 en los niveles más bajos de los últimos 100 años, en torno a los 49,7 kilos anuales por habitante. En 2019 había sido de 51 kilos por persona, y en 2018, de 56,3 kilos. 
La carne no es un alimento más. Su presencia en una dieta equilibrada es importantísima, aportando proteínas, vitaminas y minerales vitales para el correcto funcionamiento del organismo. Los nutricionistas advierten que, así como su consumo en exceso puede causar problemas a la salud, su falta también tiene un efecto directo sobre el crecimiento y el desarrollo de una persona.
Se resuelva como se resuelva la presente disputa por el maíz, la decisión –amén de consensuada entre las partes– no debería dejar de lado el impacto a futuro que tenga sobre la calidad nutricional de la población.

Fuente: lavoz.com.ar