Viernes, 18 Diciembre 2020 15:46

La pandemia y la crisis moderan las expectativas para el final del 2020

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18/12/2020

 

Luego de un 2019 crítico al que sobrevino la pandemia, la consecuente coronacrisis y las restricciones a la circulación como principal antídoto frente al virus, ¿qué espera el comercio en el cierre del 2020? ¿Cuánto aumentó la canasta navideña? ¿Cómo reacciona el nivel de actividad al finalizar el año?

La magnitud de la recesión que atraviesa a la economía argentina (con una caída del producto mayor a la de la crisis 2001-2002), con el añadido de la amenaza del coronavirus, repercute en los rituales que constituyen el cierre del año. Fuentes de la cámara de supermercados a las que accedió La Nueva Mañana afirman que pese al deterioro del comercio, en donde el volumen de ventas caerá en un 7,5% en relación al año pasado, esperan un repunte de ventas en estas Fiestas. El dirigente supermercadista Víctor Palpacelli aclaró que si bien el promedio de aumento de precios interanuales a diciembre gira en torno a los 40 puntos, las subas de los artículos de la canasta navideña son menores, de acuerdo a relevamientos en las más de 25 mil sucursales que forman parte de la cámara y federación de supermercados.

Palpacelli, quien también es titular de la red Almacor, explicó que la estrategia de los supermercados en este fin de año pasa por resignar margen de ganancia para recuperar ventas de la mano de “bolsones y propuestas navideñas”. Si bien la depresión desatada por la pandemia hace imposible que las ventas de este año equilibren a las unidades vendidas en el 2019, son “optimistas” en recuperar parte de lo perdido de la mano de “acciones muy agresivas en precios”. De este modo los supermercadistas anhelan que en diciembre se consolide la tendencia de los últimos meses en donde se advierte una tenue desaceleración de la caída de las unidades vendidas. 


La crisis sacude al comercio de barrio

Por su parte, con menos espalda que las grandes superficies, las unidades comerciales más pequeñas acusan el golpe de la recesión. Desde el Centro de Almaceneros de Córdoba que releva la realidad de más de mil comercios pequeños y autoservicios de la capital y la periferia sostienen que para su sector la canasta navideña viene con un aumento promedio en torno al 50 por ciento. De los productos más tradicionales de la mesa navideña, se destaca el aumento de los panificados en torno a un 40% relacionado con las subas que sufrió la harina a lo largo del año. La gerente comercial del Centro de Almaceneros, Vanesa Ruíz, explicó a La Nueva Mañana que el pan dulce se puede conseguir  a $160 o $220, dentro de la línea económica; las presentaciones Premium en caja o lata están entre $400 y $500; mientras que la línea artesanal de primera calidad cuesta alrededor de $1.200 el kilo.

Si bien la inflación que dio a conocer Indec muestra que los precios se mantienen elevados pero en franca desaceleración (al ser las subas acumuladas a noviembre del 2020 17,4% menores a las del mismo periodo del año pasado) y el rubro alimentos con subas de 36 puntos, los productos navideños tienen sus particularidades. Por caso, los aumentos en las confituras y las garrapiñadas oscilan entre 50 y 80 puntos porcentuales en los almacenes de Córdoba. Asimismo, la salida de los vinos finos del programa de precios máximos repercutió en el precio de ese producto que acumula subas promedio superiores al 60%. Mientras que el podio de los aumentos se lo lleva la línea de espumantes con un 110% de aumento respecto al año pasado. 

Desde la entidad que nuclea a los almaceneros cordobeses sostienen que una canasta navideña de 12 artículos tradicionales para el brindis puede llegar al valor de $990, consecuencia de una reducción de los márgenes de ganancia de un sector comercial muy afectado por la crisis. El último informe de la entidad da cuenta que la caída del volumen de ventas es más crítico en almacenes que en grandes superficies, siendo la desaceleración de la caída de ventas menos visible y oscilante en unidades comerciales pequeñas que en supermercados. En noviembre la caída de ventas volvió a rozar los 10 puntos porcentuales. Lo anterior explica que  durante el mes pasado fundieron 128 comercios y durante la pandemia hayan bajado definitivamente la persiana más de mil almacenes, autoservicios y pequeños comercios.  


En medio de la crisis, las alimenticias recuperan actividad

En otros segmentos de la cadena de valor, la realidad es otra. La industria alimenticia de Córdoba concluyó octubre con niveles de facturación por encima de la inflación registrada, de acuerdo al monitor de actividad productiva del Ministerio de Industria de la Provincia. A la par, la industria del maní, que provee de muchos productos altamente demandados en el brindis navideño, también recupera su performance con niveles de producción superiores a los registrados antes de la pandemia. Estos relevamientos publicados por la Provincia se corresponden con la recuperación de parte del entramado productivo local  evidenciado en el último informe de la Unión Industrial de Córdoba, en donde poco más de la mitad de las fábricas consultadas opera en niveles prepandemia. El 23%  de los encuestados disminuyó la caída y poco más del 20% cae sostenidamente (cinco puntos menos de los registrados en septiembre y lejos del 80% del mes de abril).

En la senda de la recuperación se enmarca la empresa de alimentos Georgalos que desde sus plantas ubicadas en Córdoba, San Luis y Buenos Aires fabrica y envasa una gran cantidad de productos esenciales para la mesa navideña. Altas fuentes de la empresa con sede en Río Segundo reconocieron a este medio que teniendo en cuenta el contexto crítico y que “fue un año muy sufrido” para casi todos los rubros económicos en general, el volumen de producción logrado los contenta. Si bien los productos navideños de la empresa fundada a mediados del siglo pasado (que comprende: panes dulces, budines, diversa gama de turrones navideños, confites, chocolates, Mantecol, entre otros) aún no tienen “el movimiento” que pretenden “en los mercados”, concluirán el año en torno a los volúmenes fabricados el año pasado. Que fue un mal año, aclararon, pero la pandemia y la crisis moderan las expectativas. 

Así las cosas, mientras el sector comercial e industrial esperan el efecto dinamizador del aguinaldo sobre el mercado interno y el ritmo de la actividad económica, la suba generalizada de los precios esmerila el poder adquisitivo de los ingresos de las familias. En ese sentido, el aumento de los combustibles anunciado recientemente recalienta la inflación del mes de diciembre, del mismo modo que el alza de los commodities agropecuarios también repercute en el precio de los alimentos, además de potenciar las exportaciones. De este modo, el Gobierno deberá tomar medidas para separar el valor de la comida de los argentinos de la cotización externa si el próximo año el precio internacional de los alimentos continúa la senda ascendente que se evidencia desde junio de este año. En el mismo sentido, si bien desde el Gobierno ya comenzaron a “descongelar” algunos precios en procura de “normalizar” la economía, aún resta actualizar otros tantos, como el valor de las tarifas pisadas de los servicios que tendrá fuerte incidencia en la inflación del próximo año. De lo antedicho se desprende que la puja distributiva añadirá tensiones al futuro escenario político y económico. Además, la batalla por controlar el tipo de cambio desarmando nuevas corridas sobre el dólar también signará la agenda económica próxima.

Fuente: lmdiario.com.ar